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Viernes por la noche

“Dejamos nuestras inhibiciones en la puerta y aprovechamos la oportunidad de reunirnos alrededor de la mesa de Shabat y cantar con nuestros corazones.”

Shabat viernes por la noche

Cantamos Shalom Aleijem, que nos da la oportunidad de salir de nosotros mismos y ver nuestras propias vidas, nuestras familias, nuestros hogares a través de los ojos de los ángeles. En esta canción, saludamos a los ángeles de Shabat que según el Talmud, se unen a nosotros cada semana, en Shabat. Les damos la bienvenida a nuestras casas mientras disfrutan de las velas parpadeantes, una mesa muy bellamente puesta, una comida festiva cuidadosamente preparada, familiares y amigos reunidos. Absorbemos la preciosidad del momento. Finalmente, bendecimos a los ángeles y nos despedimos de ellos y nos preparamos para abrazar nuestra propia experiencia de Shabat.

"Eshet Jail es una invitación a ser notable: unirse a la hermandad de mujeres judías que a lo largo de los siglos que han construido nuestra gran nación."

- Adina Bankier-Karp

Cantamos Eishet Chayil, que se refiere a la "mujer valiente", una canción profunda y enigmática del rey Salomón que también alude a la Shejiná (la presencia divina de Di-s), Shabat, la Torá, la sabiduría y el alma. Se elige a la mujer judía como el prisma a través del cual ver estos nobles conceptos espirituales.


Imprima sus copias de Shalom Aleichem, Eishet Chayil y más, incluidos en nuestro guia completa Shabat fácil de seguir.


Bendición para los hijos en Shabat

“Detenernos y bendecir a nuestros hijos una vez por semana nos hace hacer una pausa para apreciar cuán bendecidos somos de tenerlos en primer lugar y les recuerda el amor que sentimos por ellos.”
– Senador Joe Lieberman

Bendición para los hijos en Shabat

Las bendiciones no se dan solamente en la sinagoga. Tampoco son dadas únicamente por rabinos o kohanim. De hecho, todos tenemos el poder de dar bendiciones. Y qué podría ser más poderoso que los padres bendigan a sus propios hijos en su hogar.

Comenzar Shabat enfocándonos en cada uno de nuestros hijos individualmente sirve como un amable recordatorio de que Shabat es una experiencia familiar. Los padres dedican un momento de atención indivisa, de intencionalidad silenciosa, a cada niño. Estos son los momentos que afirman la vida. Los momentos que edifican familias.

Bendecimos a cada hijo individualmente, igual que Iacov hizo con sus hijos y nietos. Les enseñamos a nuestros hijos la importancia de la gratitud y la conexión. No importa lo difícil que haya sido la semana que pasó, reconocemos la singularidad de cada niño y les expresamos todo lo que deseamos para ellos.

Imprima una copia de las bendiciones para los hijos incluidas en nuestra completa guia de Shabat.

¿Qué bendiciones necesitan nuestros hijos?

Aprovecha para hacer una bendición personalizada para cada niño, luego de haber dicho la bendición tradicional. Puedes felicitarlos si fueron amables con alguien durante la semana o por recordar hablar con respeto. Agrega un refrán divertido para motivarlos para la siguiente semana. Sus oídos se despertarán cuando escuchen susurros dedicados especialmente para ellos. Aquí hay algunas ideas para comenzar:

- Haz lo correcto, incluso cuando nadie está mirando.
- Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr.
- Se el mejor amigo que puedes ser.
- Se honesto. Se amable. Se positivo.
- Se el tipo de persona que te gustaría conocer.
- ¡Comete errores! Esa es la forma de aprender.
- Aprende de todas las personas que conoces y de cada lugar que visitas.
- Concéntrate en lo bueno de cada día.
- Te sentirás lleno cuando estés agradecido, respetuoso y alegre.

    “Cuando bendigo a cada niño pienso en sus fortalezas y debilidades. Pienso en todo lo que quiero para ellos a medida que continúan creciendo. Entre el caos de la semana, este es nuestro momento ininterrumpido para compartir completamente.”
    – Rab Dovid Cohen

    Kidush de Shabat: Viernes

    El Kidush trata sobre nuestra asociación con Di-s. Él creó Shabat, pero a través de nuestras palabras y con una copa de vino, lo santificamos. La palabra hebrea Kidush significa hacer santo o santificación, que a su vez, denota separación. Sin Shabat no hay nada que separe un día de otro. A través del Kidush, declaramos la santidad del día y agradecemos a Di-s por habernos elegido como nación para santificar el santo Shabat.

    Llenamos una copa con vino (o jugo de uva) y recitamos la bendición. Este es un buen momento para que los adultos disfruten de un vaso del mejor tinto Kosher y los chicos de un rico y dulce jugo de uva.

    Cumplimos con este deber sagrado todos los viernes por la noche cuando nos reunimos alrededor de nuestras mesas de Shabat y recitamos la antigua oración del Kidush, en la que declaramos que Di-s creó el mundo y nos liberó de Egipto.

    Imprima una copia del Kidush del viernes por la noche, incluida en nuestra completa guia de Shabat.

    Cuando finalicemos con la bendición, pasamos la copa de vino para que todos en la mesa beban.

    ¿Por qué comemos Jalá en Shabat?

    Donde quiera que vayas en el mundo, cuando llega el viernes vas a encontrar la versión local de la jalá. Ya sea que compres Challah en Inglaterra, pain de chabbat en Francia o pão chalá en Portugal: el pan trenzado celestial que es crujiente por fuera y suave y esponjoso por dentro es tan bueno que es una experiencia religiosa en sí mismo.

    Es costumbre tener dos panes en la mesa para cada comida (pueden ser grandes o pequeños rolls de jalá) para recordarnos la doble porción de maná que caía los viernes durante la travesía en el desierto, cuando salimos de Egipto y que nos bastaría para mantenernos en todo Shabat.

    Nos lavamos las manos y decimos la bendición sobre las dos Jalot (plural de Jalá) en cada comida de Shabat. Luego se parte el pan y se lo sumerge en sal antes de comerlo. También hay que repartir un pedazo de Jalá con sal a cada persona en la mesa. Cuando lo comas, imagina el sabor del maná que venía directamente de Di-s hace muchos años.

    Comer y disfrutar

    Bendecimos el pan para reconocer la verdadera fuente de alimento y sustento en nuestras vidas.

    Es costumbre no hablar luego de la bendición del lavado de manos hasta comer el primer pedazo de pan. Este va a ser seguramente el único momento que la sala no estará repleta de conversaciones risas, historias y canciones.

    ¡La bendición de Hamotzi y el primer bocado de pan inician oficialmente la comida! Ahora es nuestro momento de conectarnos y celebrar Shabat. Y es una oportunidad tan versátil: es el escenario perfecto para una íntima comida familiar o una gran reunión de amigos y amigos de amigos. Algunas personas cantan canciones de Shabat, otras comparten historias inspiradoras o palabras de la Torá.

    Birkat Hamazón (Bendición para después de la comida)

    La gratitud es uno de los principios básicos de la vida judía. Cuando terminamos de comer, decimos Birkat Hamazón, agradeciendo a Di-s por el sustento increíble que nos ha brindado, y continúa proporcionando, siempre. Podemos cantar juntos o decir las palabras en voz baja.

    Decimos Birkat Hamazón después de una comida que incluya pan o uno de los cinco granos. Consiste en cuatro bendiciones que hablan de nuestro aprecio por la comida que Di-s nos da, la tierra de Israel, la ciudad de Jerusalén y la abundancia de bondad que recibimos de Di-s en general.

    Imprima una copia del Birkat Hamazón, incluida en nuestra completa guia de Shabat.

    Después de la comida, algunos se quedan conversando sobre la mesa por horas, otros corren a la cama para disfrutar de dormir temprano. Es un gran momento para jugar juegos de mesa (de los que no requieren escribir), leer o dar una caminata nocturna. Finalmente, sin Instagram que chequear, sin mails que responder o ninguna serie en la TV para ponerse al día, nos escabullimos en la cama para disfrutar de un merecido sueño de Shabat.