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Januca en nuestros hogares

by Chief Rabbi Warren Goldstein

La historia de Januca tiene lugar durante un período dramático de la historia judía. El antiguo Imperio Griego conquistó y ocupó Israel y proclamó varias leyes que prohibían la práctica de la Torá. Hubo muchas personas valientes que desafiaron estas leyes y lucharon por sus derechos y libertades religiosas, y continuaron viviendo de acuerdo con los valores y las prácticas sagradas judías. Gracias a la valentía de los Macabeos, bendecidos por los milagros de Dios, Israel finalmente fue liberado de la ocupación y la tiranía griega.

Pero antes de esa victoria, muchos sufrieron a manos de los griegos. Uno de esos héroes fue el gran sabio talmúdico, el rabino Yossi ben Yoezer, cuyas enseñanzas están registradas en Pirkei Avot. Vivió y enseñó Torá y fue capturado y condenado a muerte por su desafío. El Talmud relata el momento devastador en el que se llevan al rabino Yossi ben Yoezer a su ejecución, y su propio sobrino, que se había alineado con los griegos, se burla de él por su lealtad y fe. Se produce un intercambio doloroso entre ellos, que culmina con el desgarrador arrepentimiento del sobrino.

Al final, mientras el rabino Yossi ben Yoezer fue brutalmente ejecutado, la Torá que defendió perdura. El poderoso Imperio Griego ya no existe, pero nosotros, los hijos del rabino Yossi ben Yoezer, estamos vivos, aprendiendo Torá de la manera que él lo hizo, en el mismo idioma hebreo, observando las mismas mitzvot, viviendo los mismos valores y visión de la Torá. Cada aspecto de la vida judía como era entonces, permanece intacto.

Es una historia notable. En el momento en que el Imperio griego tenía el control de la tierra de Israel (y gran parte del mundo conocido), ¿quién hubiera pensado que sería el rabino Yossi ben Yoezer y su legado e ideales los que durarían más que ellos? Pero aquí estamos hoy, más de dos mil años después, con una conexión profunda y duradera con el orgulloso legado de nuestra gente.

¿Cuál es el secreto de nuestra resistencia? La Torá, por supuesto. La sabiduría de Dios, el modelo mismo de la creación, el manual Divino sobre cómo vivir y prosperar. Sin embargo, hay una cosa, que nos ha mantenido conectados con los valores y la visión de la Torá, más que ninguna otra.

El hogar judío.

El mismo rabino Yossi ben Yoezer se refiere a esto en una declaración registrada en Pirkei Avot: “Que tu hogar sea un lugar de reunión para los sabios” (Avot 1; 4). Lo que él está defendiendo es algo bastante radical: la reinvención de un hogar no solo como un lugar de residencia, sino como un lugar de aprendizaje de Torá. La frase utilizada por la mishna, “lugar de encuentro”, implica un espacio de discusión y debate robusto, de conversación real y compromiso interpersonal dinámico.

El rabino Yossi ben Yoezer nos dice que el aprendizaje de la Torá no debe limitarse a las instituciones oficiales: sinagogas, escuelas y yeshivot (que por supuesto son lugares importantes para expresar nuestra identidad judía). Nos está diciendo que cada hogar judío puede ser un Beit Midrash, una casa de aprendizaje, rebosante de energía e inspiración del estudio de Torá. El aprendizaje de la Torá comienza en casa.

El hogar es el corazón de la vida judía. Es el lugar donde se hace historia, donde se cría una nueva generación con valores judíos. Y los valores con los que nuestros hijos crecen en casa, son los valores con los que viven naturalmente mientras trazan su propio camino en la vida.

El hogar judío ha sido el faro de luz, el corazón de nuestro pueblo, durante miles de años. Y en el centro del hogar judío están nuestros valores judíos de bondad y compasión, fe y conexión y especialmente, Shabat.

Shabat, la fuente por la que en gran parte somos, ocurre en nuestros hogares. Es en nuestros hogares donde encendemos velas de Shabat, hacemos Kidush, bendecimos a nuestros hijos. Es en nuestros hogares donde tenemos las tres comidas sagradas en honor a Shabat, cantando canciones de Shabat y compartiendo palabras de Torá. Es en nuestros hogares donde nos reunimos con familiares y amigos, guardando sus leyes que nos dan el espacio para conectarnos unos con otros y con nosotros mismos de una manera tan profunda.

En Shabat, borramos nuestros horarios, despejamos nuestras mentes y dentro de la calidez y seguridad de nuestros hogares, nos relacionamos con nuestros hijos emocional, intelectual y espiritualmente. Y Shabat es exactamente esto: una oportunidad para acercarnos unos a otros y conectarnos entre nosotros través de nuestro legado de la Torá.

Y así, mientras encendemos nuestras velas de Janucá, reflexionamos sobre el heroísmo del rabino Yossi ben Yoezer y aquellos como él, que lucharon valientemente por los valores de la Torá, en contra de un gran imperio. Celebramos el hecho de que continuamos con su impresionante legado: que los imperios que vinieron contra ellos ya no existen y sin embargo, aquí nos estamos preparando para celebrar Janucá, respondiendo al llamado de hacer de nuestros hogares lugares de aprendizaje y vida de Torá.

Chief Rabbi Warren Goldstein

Chief Rabbi Warren Goldstein is the chief rabbi of South Africa and the founder of The Shabbat Project.

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